Cubo habitable

Pequeño mundo sin dividir espacios

 

Con la llegada de un pequeño era necesario repensar la ubicación de una nueva habitación en un loft muy abierto y amplio en el que no se quería en ningún caso subdividir espacios.

El proyecto de este mueble pretendía hacer feliz a todas las partes: la familia continuaría disfrutando de la visión completa y amplia del espacio donde vivía y el nuevo habitante obtendría su propia casita donde guardaría todos sus objetos y secretos.

El resultado final es un perfecto cubo de colores parcialmente apoyado y parcialmente suspendido por cables (en su parte movil), que aprovecha todos los rincones incorporando en su interior el espacio necesario para descanso, almacenamiento y juegos del niño que ha convertido esta pieza en su pequeño mundo.

El conjunto se compone de paneles modulados de colores que resulta atractivo para el niño y contrasta con las texturas naturales de la estancia.

Datos técnicos

Fecha construcción:  
Ubicación: Calafell
Superficie: 4 m2
Detalle constructivo: Madera lacada